Déjeme preguntarle:

 
¿Cuánto lleva Usted consigo?... hablo de dinero, ¿Cuánto?


Imagine que acaba usted de despertarse de una noche de sueño normal y que comienza su rutina normal, de un día normal, de una vida normal, en un país normal.

Imagine usted que el dinero que lleva encima será lo que le ayude a afrontar su vida en los próximos días. Una vez ha desayunado y dispuesto a hacer lo que haga habitualmente, ya sea coger el coche o el transporte público o privado, el que sea para ir a su trabajo; llevar los niños a la escuela (o lo que sea que usted haga habitualmente), se entera de que el Gobierno ha decidido por el bien de todos, que todo el sistema bancario quede suspendido hasta nuevo aviso para evitar que el sistema financiero del país colapse.


Sí. Así de sencillo como lo acaba de leer. ¿Qué significa esto?


Pues muy fácil, significa que “su” banco, ya no es más “su” banco y que por lo tanto “su” dinero ya no es más “su” dinero.


¿CÓMO?